A menudo se percibe a Casablanca, ante todo, como una metrópoli económica —y es cierto—. Pero, más allá de esa imagen, la ciudad ofrece a las familias mucho más de lo que uno podría imaginar: un impresionante patrimonio arquitectónico art déco, un parque urbano de 30 hectáreas, playas a las que se puede acceder desde el centro y una mezquita cuya visita guiada resulta muy adecuada incluso para los más pequeños. Nos ha parecido más adecuada para las familias de lo que su reputación sugiere, siempre y cuando se tengan en cuenta algunas limitaciones propias de una gran ciudad marroquí.
Descubra nuestras ideas sobre qué hacer en Casablanca con niños, acompañadas de fotos. Bonus: consejos útiles para organizar sus vacaciones en familia.

Se trata de una opinión totalmente independiente basada en nuestras experiencias. Visitamos la región de forma anónima, tomando nuestras propias decisiones y pagando íntegramente nuestras facturas.
¿Es una buena idea visitar Casablanca con niños?
¿Para qué grupo de edad es adecuada esta ciudad?
En nuestra opinión, Casablanca resulta realmente interesante para los niños a partir de los 5 o 6 años. A esa edad, pueden disfrutar de visitas culturales breves y dinámicas, como la de la mezquita de Hassan II, donde se camina mucho durante la visita guiada. También pueden maravillarse ante detalles muy concretos: los zelliges, las lámparas de araña, los amplios espacios o incluso el techo retráctil.

Si viaja con niños pequeños, la ciudad sigue siendo un lugar agradable si opta por hacer paradas al aire libre: un paseo por la Corniche, la playa de Aïn Diab, el Parque de la Liga Árabe o Anfa Park. Son lugares ideales para correr, jugar, merendar o simplemente descansar entre visita y visita. Para los adolescentes, Casablanca ofrece un programa más variado de lo que uno podría imaginar: arquitectura Art Déco, el barrio de los Habous, mercados, museos, la playa y cafeterías. Es una ciudad que se descubre muy bien en dos o tres días, sin intentar hacerlo todo.

Nuestros consejos para visitar Casablanca en familia
Casablanca es una ciudad grande: si viaja con niños, es mejor evitar los días demasiado ajetreados. Le recomendamos que alterne una visita cultural con un descanso más relajado, en un parque, en la Corniche o cerca de la playa. El clima templado durante gran parte del año también facilita los paseos, sobre todo en primavera y otoño.

Para desplazarse, el tranvía resulta muy práctico y llega a varios lugares de interés para las familias. Los taxis o los vehículos de transporte privado complementan bien los desplazamientos, sobre todo si se viaja con niños pequeños. Sin embargo, algunos barrios, como Les Habous o la antigua medina, resultan menos cómodos con un cochecito: callejuelas estrechas, suelos irregulares y aceras en mal estado. Le recomendamos que lleve consigo un portabebés como complemento. Piense también en organizar sus visitas a museos y mercados preferiblemente por la mañana, entre semana a ser posible, para evitar las aglomeraciones. Los viernes, algunos comercios y lugares de interés adaptan sus horarios en función de la oración del mediodía. Por último, lleve billetes de pequeño valor y monedas para los vigilantes de coches, las propinas o las pequeñas compras que realice sobre la marcha.
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1. Maravíllese ante la Mezquita Hassan II

¿Por qué visitar con niños?
La mezquita de Hassan II es una visita impresionante para disfrutar en familia. Es uno de los pocos lugares de culto musulmanes en activo abiertos a los visitantes no musulmanes: un dato interesante que conviene explicar a los niños antes de entrar. Con su minarete de 210 m, uno de los más altos del mundo, también destaca de forma notable en el paisaje de Casablanca.
La visita guiada es obligatoria y dura aproximadamente una hora. El formato resulta muy adecuado para niños a partir de los 4-5 años, ya que nos mantenemos en movimiento por todo el edificio. Pueden levantar la vista hacia las grandes lámparas de araña, observar los azulejos, caminar sobre el mármol o fijarse en los detalles del techo retráctil. Hemos comprobado que estos elementos tan concretos captan mejor su atención que las explicaciones históricas demasiado largas.
Lo que nos ha gustado
Nos ha impresionado la riqueza de los detalles: el mármol, la madera de cedro, los zelliges de colores y el tadelakt invitan a mirar por todas partes. Se trata de una visita en la que los niños pueden identificar fácilmente formas, motivos y materiales, incluso sin comprender del todo la historia del lugar.
Tras la visita, nos encantó alargar el momento en la explanada. El espacio es amplio, se abre al Atlántico y permite a los niños caminar libremente o estirar las piernas antes de marcharse. La mediateca vecina también puede ser una parada interesante si aún dispone de algo de tiempo. La zona adyacente también merece una visita.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: 1 hora para la visita guiada, seguida de entre 30 minutos y 1 hora de paseo libre por la explanada y la mediateca
- Horario: de sábado a jueves, visitas a las 9:00, 10:00, 11:00, 12:00 y 15:00; los viernes a las 9:00, 10:00 y 15:00. Visite el sitio web oficial para obtener más información .
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: recorrido guiado obligatorio, es necesario respetar el código de vestimenta, hay que quitarse el calzado en la entrada (el guía proporciona una bolsa), hay acceso y equipamiento disponibles para personas con movilidad reducida
- Tarifas: 140 dhs para adultos no marroquíes; 70 dhs para adultos marroquíes, residentes y estudiantes extranjeros; 30 dhs para niños de 4 a 12 años y estudiantes marroquíes; entrada gratuita para menores de 4 años acompañados
- Cómo llegar: entre el puerto y el faro de El Hank
- Aparcamiento: aparcamiento subterráneo con 800 plazas
- Gastronomía: no hay servicio de restauración en el propio establecimiento; en las inmediaciones: restaurante Rick’s Café (de alta gama), restaurante La Sqala (cocina marroquí tradicional), restaurante Cabestan Ocean View (pescado y marisco)
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2. Jugar y pasear por el Parque de la Liga Árabe

¿Por qué visitar con niños?
En pleno centro de Casablanca, el Parque de la Liga Árabe ofrece un auténtico respiro durante una jornada de visita. Los niños pueden correr, jugar en las zonas habilitadas del Parque Yasmina o, simplemente, disfrutar de las amplias avenidas sombreadas, bordeadas de palmeras y ficus.
Es una parada muy práctica entre dos visitas culturales, sobre todo si se va con niños pequeños. Nos ha gustado su ambiente familiar y su carácter relajante, que contrasta con el bullicio de las calles de los alrededores. Tras su renovación, el parque cumple perfectamente su función: permitir a las familias tomarse un respiro, pasear tranquilamente y disfrutar de un poco de frescor en pleno centro de la ciudad.

Lo que nos ha gustado
Nos han encantado las amplias avenidas arboladas, que ofrecen un auténtico respiro en el corazón de Casablanca. Tras una visita cultural o un recorrido por la ciudad, es el tipo de lugar donde los niños pueden pasear libremente, observar las palmeras, hacer una pausa para merendar o, simplemente, bajar el ritmo.
Desde el parque también se divisa la antigua iglesia del Sagrado Corazón, hoy reconvertida en centro cultural. Se trata de un bonito punto de referencia arquitectónico que merece la pena mostrar a los niños, ya sea antes o después del paseo. Los paneles informativos en francés y árabe aportan un toque educativo sin que la visita resulte pesada.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: entre 1 h 30 min y 3 h, dependiendo del interés y la energía de los niños
- Horario: todos los días de 8:30 a 19:00 (puede variar según la temporada y durante el Ramadán). Visite el sitio web oficial para obtener más información .
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: caminos llanos, rampas disponibles, fácil acceso. Se recomienda realizar las visitas antes de que anochezca.
- Entrada: gratuita
- Cómo llegar: centro de la ciudad, a 5 minutos a pie del Museo Abderrahman Slaoui; tranvía, línea 4, parada «Parc de la Ligue Arabe»
- Aparcamiento: aparcamiento subterráneo de pago en el Boulevard Rachidi (le recomendamos que lleve cambio); también hay aparcamiento de pago en la calle Ali Bnou Abi Taleb, frente a la Universidad
- Gastronomía: puesto de aperitivos en el parque y zonas de pícnic; en las inmediaciones: restaurante «Gare aux Gorilles» (cocina bistronómica), a 15 minutos a pie; restaurante «L’Artiste» (cocina europea), a 10 minutos a pie. Consulte todas nuestras recomendaciones aquí.
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3. Pasar media jornada en Anfa Park

¿Por qué visitar con niños?
Anfa Park es una buena opción para disfrutar de un respiro en la naturaleza con los niños, sobre todo tras una mañana de visitas. El parque es amplio, diáfano y permite cambiar de ritmo: los niños pueden jugar, correr cerca de las fuentes, disfrutar de las zonas habilitadas para ellos o participar en talleres según la programación.
Lo recomendamos especialmente a las familias con niños pequeños, ya que el lugar resulta ideal para pasar una media jornada más relajada. Uno viene aquí no tanto para «visitar» como para descansar, tomarse su tiempo y recargar las pilas; tanto los padres como los niños suelen necesitarlo en medio de una estancia urbana.
Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado la combinación de zonas verdes, juegos y espacios más culturales. Anfa Park permite entretener a niños de diferentes edades: los más pequeños pueden moverse libremente, mientras que los mayores pueden disfrutar de los talleres o de la mediateca, según la programación.
El lugar también tiene la ventaja de no imponer un ritmo de visita. Uno puede quedarse allí una hora o medio día, detenerse junto a las fuentes, hacer una pausa para merendar o, simplemente, dejar que los niños jueguen antes de retomar el programa.
Consejos prácticos
- Duración de la visita: media jornada, según el programa
- Horarios: Visite la página web oficial para obtener más información aquí.
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: espacio abierto, accesible en su conjunto
- Tarifas: en función de las actividades elegidas
- Cómo llegar: barrio de Anfa Supérieur
- Aparcamiento: se puede aparcar en las calles adyacentes
4. Disfrutar de las playas: Aïn Diab y Lalla Meryem

¿Por qué visitar con niños?
Esta es una de las grandes ventajas de Casablanca para las familias: se puede llegar a la playa desde el centro en 15 minutos en coche o en tranvía. La playa de Aïn Diab, la más grande de la ciudad, permite cambiar completamente de ambiente tras una visita cultural. Los niños pueden pasear por la arena, observar las olas, jugar en el paseo marítimo o disfrutar de actividades acuáticas, según la temporada.
Es posible bañarse, pero hay que tener cuidado: las olas, las mareas y la corriente del Atlántico pueden ser fuertes. Si viajan con niños pequeños, les recomendamos sobre todo que disfruten de la costa, de los juegos y de el paseo. La playa de Lalla Meryem, más cercana al faro de El Hank, ofrece una alternativa algo más tranquila a lo largo de la Corniche.
Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado mucho la posibilidad de alquilar sillas, tumbonas y sombrillas en temporada alta, lo que facilita mucho la estancia en familia. El islote de Sidi Abderrahman, visible desde la playa de Aïn Diab y accesible con marea baja, es un detalle que llama la atención de los niños y le da al paseo un toque de aventura.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: de 1 hora a un día, según su programa
- Horario: acceso ininterrumpido
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: preste atención a las banderas de baño; playa vigilada en temporada alta; posibilidad de alquilar sillas, tumbonas y sombrillas en temporada alta
- Entrada: gratuita
- Cómo llegar: tranvía, línea T2, parada Aïn Diab Plage
- Aparcamiento: aparcamiento de pago en Morocco Mall, Parc Sindibad o al inicio del paseo hacia el Hôtel Suisse; es difícil aparcar en el bulevar durante la temporada alta
- Gastronomía: Restaurante La Ola y Restaurante Le Basmane, junto a la playa de Aïn Diab; Restaurante Cabestan Ocean View, junto al faro de El Hank. Consulte aquí nuestras recomendaciones.
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5. Recorrer el barrio de los Habous

¿Por qué visitar con niños?
El barrio de Habous ofrece un ambiente muy diferente al del resto de Casablanca. Construido a principios del siglo XX, combina la arquitectura tradicional marroquí con influencias coloniales, con sus arcadas, sus callejuelas comerciales y sus pequeñas plazas llenas de vida.
Con niños, se trata sobre todo de un paseo sensorial: observar los colores de los puestos, oler los aromas de la repostería, fijarse en las molduras, los hornos tradicionales o las cafeterías que dan vida al barrio. Lo recomendamos sobre todo a partir de los 6-7 años, para niños que se sientan cómodos en calles estrechas y lugares animados. Con un cochecito, la visita resulta menos cómoda: algunos pasajes son estrechos, el suelo puede ser irregular y el acceso para personas con movilidad reducida sigue siendo difícil. Una mochila portabebés puede resultar más práctica para los más pequeños.
Lo que nos ha gustado
Nos encanta el barrio de Habous por su ambiente acogedor y su ritmo más tranquilo que en otros barrios de Casablanca. Es un placer pasear por sus arcadas, contemplar los escaparates de artesanía, entrar en una librería o detenerse a admirar los detalles de las fachadas.
La mezquita Al-Mohammadi, con su minarete inspirado en la Koutoubia de Marrakech, constituye un bonito punto de referencia en el barrio. A los niños les encantará, sobre todo, la parada gastronómica en la pastelería Bennis Habous, ideal para descubrir algunos dulces marroquíes antes de continuar con el paseo.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: de 1 a 2 horas
- Horario: a partir de las 10:00-10:30 de la mañana; se recomienda evitar los viernes y los domingos, ya que algunos comercios cierran
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: callejuelas estrechas, acceso complicado con cochecitos y para personas con movilidad reducida
- Entrada: gratuita
- Cómo llegar: tranvía, línea T3, parada «Habous», o línea T2, parada «Derb Sultan», a 10 minutos a pie
- Aparcamiento: es posible aparcar en las calles adyacentes, cerca del tribunal administrativo o junto al Parque Murdoch (se debe pagar al vigilante con monedas; hay parquímetros en algunas calles)
- Gastronomía: Restaurante Zayna (cocina marroquí), Pastelería Bennis Habous, Restaurante L’Étoile Centrale
- ¡Reserve ya una visita guiada para ahorrar tiempo!
6. Degustar los pasteles de la Maison Bennis

¿Por qué visitar con niños?
Fundada en 1930 y transmitida a lo largo de cuatro generaciones, la Maison Bennis es toda una institución en el barrio de los Habous. Si va con niños, es fácil proponer una parada aquí: las «cornes de gazelle», los crujientes de sésamo, los macarrones de almendra o las ghriyba que se deshacen en la boca atraen rápidamente todas las miradas. No se trata de una visita cultural en el sentido clásico, sino de una bonita forma de descubrir los sabores marroquíes en familia. La tienda encaja a la perfección en un paseo por el barrio de Habous: se eligen unos cuantos dulces, se contemplan los escaparates y, a continuación, se prolonga el paseo con una pausa para disfrutar de algo dulce. Nos encanta pasar por allí cada vez que visitamos el barrio.
Lo que nos ha gustado
Fundada en 1930 y transmitida a lo largo de cuatro generaciones, la Maison Bennis es toda una institución en el barrio de Habous. Si va con niños, es fácil proponer una parada aquí: las «cornes de gazelle», los crujientes de sésamo, los macarrones de almendra o las ghriyba que se deshacen en la boca no tardan en llamar la atención.
No se trata de una visita cultural en el sentido clásico, sino de una bonita forma de descubrir los sabores marroquíes en familia. La pastelería encaja a la perfección en una visita de media jornada a los Habous: se eligen unos pasteles, se contemplan los escaparates y, a continuación, nos damos un capricho dulce antes de volver a recorrer las callejuelas. Nos encanta pasar por allí cada vez que visitamos el barrio.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: 30 min
- Horario: todos los días de 9:00 a 14:00 y de 15:00 a 20:30
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: hay algunos escalones; se trata de un edificio tradicional ligeramente estrecho; hay que pasar por encima del umbral de la puerta de entrada
- Precios: según los pasteles que elija
- Cómo llegar: tranvía, línea 3, parada «Habous», a 10 minutos a pie
- Aparcamiento: es posible en las calles adyacentes
- Restauración: solo servicio de comida para llevar, no hay zona de degustación en el local
- Más información en su cuenta de Instagram aquí
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7. Dar un paseo por la Corniche

¿Por qué visitar con niños?
La Corniche de Casablanca es una opción estupenda para alargar una salida a la playa. El paseo está bien acondicionado, es agradable para ir con niños y permite disfrutar del aire marino sin necesidad de bañarse. Se puede pasear, ir en bicicleta por algunos tramos, contemplar las olas o hacer una parada para tomar un helado, dependiendo de la hora del día.
En Aïn Diab, el Parque Sindibad también puede completar la excursión con atracciones para grandes y pequeños. Nos gustó el animado ambiente de la Corniche, tan agradable tanto durante el día como a primera hora de la tarde. El acceso en tranvía desde el centro resulta muy práctico y evita tener que buscar sitio junto al mar.
Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado especialmente el aroma a yodo que acompaña el paseo y las vistas al islote de Sidi Abderrahman desde el lado de Aïn Diab. Se trata de un paseo sencillo, pero muy agradable con niños: se avanza al ritmo de las olas, de las paradas para hacer fotos y de los pequeños antojos de merienda. El Parque Sindibad, situado en la misma zona, también permite alargar fácilmente la salida. Es una opción práctica para terminar el día con los niños sin tener que cambiar de barrio ni volver a hacer un largo trayecto.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: 2 horas a pie para recorrer toda la Corniche; media jornada con el Parque Sindibad
- Horario: acceso ininterrumpido; Parque Sindibad — consulte aquí el sitio web oficial para conocer los horarios
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: paseo accesible y bien acondicionado. Se recomienda evitar el tramo a pie entre la mezquita Hassan II y el parque Dawliz.
- Tarifas: acceso gratuito al paseo; las actividades del Parque Sindibad son de pago
- Cómo llegar: tranvía, línea T2, parada «Plage Aïn Diab»
- Aparcamiento: aparcamiento de pago a lo largo de la Corniche; lleve cambio para los guardias; aparcamiento de pago en el Morocco Mall o en el Parc Sindibad
- Gastronomía: Restaurante La Ola y Restaurante Le Basmane, junto a la playa de Aïn Diab; Restaurante Cabestan Ocean View, junto al faro de El Hank
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8. Descubrir el patrimonio Art Déco de Casablanca

¿Por qué visitar con niños?
El paseo Art Déco no es una actividad «para niños» en el sentido clásico, pero puede convertirse en un buen juego de observación por el centro de la ciudad. Partiendo de la plaza Mohammed V, los niños pueden fijarse en las fachadas, las columnas, los motivos decorativos, las grandes puertas o incluso la fuente de las palomas. Para despertar su interés, es mejor centrarse en detalles concretos en lugar de en largas explicaciones arquitectónicas: ¿para qué servía este edificio? ¿Qué forma ve en la fachada? ¿Por qué llama la atención esta cúpula? Recomendamos este recorrido sobre todo para niños de entre 8 y 10 años, a los que les guste caminar, observar y buscar pistas por la ciudad.
Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado la combinación de las líneas Art Déco y los motivos marroquíes, visible en varias fachadas del centro de la ciudad. En el Boulevard de París, el Bank Al Maghrib, por ejemplo, constituye un magnífico punto de referencia para observar este diálogo entre volúmenes geométricos, arcos, decoraciones esculpidas y detalles inspirados en la artesanía local. Con los niños, este patrimonio resulta más accesible cuando se convierte en un juego de observación: identificar una forma, comparar dos fachadas, buscar un motivo o levantar la vista hacia una puerta monumental. Es una forma sencilla de hacer que el paseo resulte más animado.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: de 1 hora a medio día, según el interés
- Horario: se puede visitar el exterior a cualquier hora
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: aceras en ocasiones estrechas o en mal estado
- Tarifas: entrada gratuita para las visitas al aire libre
- Acceso: barrios de Sidi Belyout, Derb Omar y Mers Sultan; varias paradas de tranvía en las inmediaciones (líneas T1, T3 y T4). Visite el sitio web oficial para obtener más información .
- Aparcamiento: aparcamiento de pago en la plaza Mohammed V (acceso desde el bulevar Hassan II)
9. Visitar el Museo de la Fundación Abderrahman Slaoui

¿Por qué visitar con niños?
El Museo de la Fundación Abderrahman Slaoui presenta una colección privada de pinturas, carteles antiguos, joyas y cerámicas. Para visitarlo con niños, su principal ventaja es su formato: la visita es breve, fácil de seguir y no requiere dedicar medio día a ella. Lo recomendamos sobre todo para niños a partir de los 8-10 años, especialmente para aquellos que se interesan por las imágenes, los colores y los objetos. Los carteles antiguos, las joyas y las cerámicas ofrecen buenos puntos de observación, incluso sin dispositivos interactivos. La cafetería de la última planta también permite disfrutar de un agradable descanso al final de la visita, con vistas a la antigua iglesia del Sagrado Corazón.

Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado la diversidad de las colecciones, que incluyen carteles antiguos, pinturas, joyas y cerámicas. El museo se presta muy bien a una visita breve, con numerosos detalles que observar sin necesidad de explicárselo todo a los niños. La parada en la cafetería de la última planta también es un auténtico plus. Rodeado de carteles vintage, este espacio permite tomarse un respiro antes de seguir adelante, sobre todo con niños que necesitan interrumpir la visita con un momento más tranquilo.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: entre 1 h 30 min y 2 h, dependiendo del interés
- Horario: de lunes a sábado, de 10:00 a 18:00, incluidos los días festivos (excepto el Eid al-Fitr, el Eid al-Adha y el Eid al-Mawlid). Visite el sitio web oficial para obtener más información .
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: accesible para personas con movilidad reducida mediante rampa y ascensor; accesible en silla de ruedas y con cochecito; se recomienda el uso de portabebés para los niños pequeños
- Precios: 60 dhs (tarifa general); 40 dhs (ciudadanos marroquíes y residentes extranjeros); 10 dhs (estudiantes y niños mayores de 12 años); entrada gratuita para niños menores de 12 años acompañados
- Cómo llegar: cerca de la parada de tranvía Mohammed V (línea T1)
- Aparcamiento: aparcamiento de pago en el bulevar Rachidi, a la entrada del Parque de la Liga Árabe (se recomienda llevar cambio)
- Restauración: cafetería en la última planta del museo
10. Contemplar la antigua iglesia del Sagrado Corazón

¿Por qué visitar con niños?
Restaurada y reabierta en 2023, la antigua iglesia del Sagrado Corazón es hoy en día un centro cultural. Su arquitectura llama la atención de inmediato, con sus líneas Art Déco, sus amplios espacios y sus detalles inspirados en diversos estilos.
Con los niños, el interés es sobre todo visual: observar la fachada, identificar las formas, levantar la vista hacia las alturas y comparar este edificio con el resto de edificios del centro de la ciudad. La visita al interior depende de la programación, pero el exterior se puede descubrir fácilmente durante un paseo. Le recomendamos que la combine con el Parque de la Liga Árabe, situado muy cerca. De este modo, podrá disfrutar de una media jornada equilibrada, entre arquitectura, paseo y un descanso en plena naturaleza.
Lo que nos ha gustado
Nos ha gustado el contraste entre la imponente silueta del edificio, los contrafuertes decorativos y las vidrieras más modernas. Incluso sin entrar en detalles arquitectónicos, se trata de un edificio que llama la atención y da ganas de levantar la vista. El lugar también ha cobrado nueva vida gracias a sus espacios de exposición y sus eventos culturales. Para las familias, lo más interesante es observarlo desde el exterior, descubrir sus formas originales e incluirlo en un paseo por el Parque de la Liga Árabe.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: variable en función de la programación
- Horario: abierto todos los días de 8:00 a 20:00, según la programación cultural
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: varía según el evento; acera llana en el exterior
- Precios: según la programación
- Cómo llegar: a 5 minutos a pie del Parque de la Liga Árabe, en el bulevar Rachidi
- Aparcamiento: aparcamiento subterráneo de pago en el Boulevard Rachidi (se recomienda llevar cambio)
- Gastronomía: Restaurante «Gare aux Gorilles», a 15 minutos a pie; restaurante «L’Artiste», a 10 minutos a pie
- ¡Elija una visita guiada por la ciudad que incluya este monumento!
11. Descubrir los sabores del Mercado Central (más bien para los mayores)

¿Por qué visitar con niños?
El Mercado Central es uno de los lugares más animados de Casablanca. Si va con niños, se lo recomendamos sobre todo a partir de los 8-10 años, especialmente si se sienten cómodos en lugares concurridos. Los pasillos pueden resultar ruidosos y estar muy concurridos, pero también ofrecen mucho que observar: puestos de fruta, flores, pescado fresco, fuentes de zellige y la rotonda central. Se trata de una visita muy sensorial, perfecta para descubrir los sabores y las costumbres locales de una forma diferente. Los más pequeños pueden sentirse rápidamente abrumados por la afluencia de gente; en ese caso, es mejor acudir a primera hora de la mañana y hacer una visita breve. También nos gustó la posibilidad de almorzar directamente en los pequeños restaurantes del mercado, para prolongar la experiencia sin cambiar de lugar.
Lo que nos ha gustado
Nos ha encantado el ambiente animado de las callejuelas, entre los coloridos puestos, las charlas con los comerciantes y el ir y venir de los vecinos. Es un lugar animado, pero también muy cercano para los niños: pueden observar los peces, reconocer las frutas, contemplar las flores o hacer preguntas sobre los productos locales. La presencia de artistas que exponen sus cuadros añade un toque inesperado a la visita. Y si sus hijos se sienten a gusto en lugares animados, almorzar en uno de los pequeños restaurantes del mercado permite prolongar la experiencia de forma sencilla, en pleno corazón del ambiente de Casablanca.

Consejos prácticos
- Duración de la visita: de 1 a 3 horas si almuerza allí
- Horario: sábados y domingos, de 8:00 a 18:00 (excepto días festivos); de lunes a jueves, de 8:00 a 16:30; viernes, de 8:30 a 15:00
- Dificultades y acceso para personas con movilidad reducida: accesible en silla de ruedas y con cochecito; le recomendamos que llegue por la mañana para evitar las aglomeraciones y poder elegir entre una mayor variedad de productos
- Precios: entrada gratuita; los productos y la restauración son de pago
- Cómo llegar: tranvía, línea 1, parada Marché Central
- Aparcamiento: aparcamiento de la calle Chaouia; es difícil aparcar en las calles adyacentes, que suelen estar completas
- Gastronomía: varios locales de restauración en el recinto; en las inmediaciones: el restaurante L’Étoile Centrale (cocina tradicional) y el restaurante La Bodega (tapas, ambiente español)
- ¿Le apetece descubrir el mercado central de Casablanca? Reserve una visita con un guía local que incluye una degustación
Qué hacer en Casablanca con niños: otras ideas
Además de las actividades principales, Casablanca ofrece algunas opciones adicionales que merecen su atención en función del perfil de sus hijos y de la duración de su estancia.
Espacios de juego y actividades lúdicas
- Bowling y Aquaparc de Tamaris: una divertida salida que combina bolera, juegos, billar y parque acuático, en Dar Bouazza, a menos de 30 minutos en coche de Casablanca. Consulte los detalles aquí
- Parque AMUZEUM: parque y salas de juegos educativos en Dar Bouazza, a unos 30 minutos en coche. Consulte los detalles aquí
- Café cultural Papers Club: actividades culturales adaptadas a los niños, brunchs y eventos en un ambiente acogedor. Consulte los detalles aquí
Naturaleza: el bosque de Bouskoura
A unos 30 minutos en coche de Casablanca, en la carretera que lleva al aeropuerto, el bosque de Bouskoura ofrece una auténtica escapada verde fuera de la ciudad. Con sus senderos y sus zonas de picnic, es una buena opción para las familias que buscan naturaleza, sombra y un poco más de espacio. La recomendamos sobre todo para pasar media jornada, especialmente en primavera, cuando la vegetación es más agradable. Los niños pueden pasear, correr, observar los árboles o simplemente disfrutar de un momento de tranquilidad tras varias visitas a la ciudad. Consulte los detalles aquí.
¿Dónde se puede comer en Casablanca con niños?
La oferta gastronómica de Casablanca es variada y no faltan opciones prácticas para las familias. Nos ha gustado el Café cultural Papers Club por su ambiente acogedor, su programación familiar y su brunch marroquí tradicional, una buena introducción a los sabores locales para los niños. El restaurante y cafetería de estilo morisco La Sqala, situado en las murallas del casco antiguo, sirve cocina tradicional marroquí en un entorno auténtico y accesible. Para una pausa rápida, el Marché Central cuenta con varios locales de copas situados directamente en sus callejuelas. Tenga en cuenta que algunos restaurantes de la Corniche ofrecen menús adaptados a las familias, especialmente en los alrededores de la playa de Aïn Diab. Consulte aquí todas nuestras recomendaciones de buenos restaurantes en Casablanca.

¿Dónde alojarse en Casablanca con la familia?
Para una estancia en familia, le recomendamos que elija su alojamiento en función del ritmo de su programa. El centro de la ciudad y los barrios de Gauthier y Sidi Belyout son muy prácticos para visitar la mezquita de Hassan II, el Parque de la Liga Árabe, el Museo Abderrahman Slaoui o el barrio de los Habous.
Si prefiere estar cerca del mar, la Corniche y Aïn Diab ofrecen un acceso más directo a la playa, a los paseos junto al mar y al Parque Sindibad. El Hotel Four Seasons o el Hotel Club Val d’Anfa Ocean View son buenas opciones en esta zona. Si busca mayor independencia al viajar con niños, un apartahotel como el Stayhere CIL Aparthotel también puede resultar práctico, ya que ofrece más espacio y una cocina equipada.

Si viaja con niños, le recomendamos que consulte directamente con los hoteles las instalaciones para familias: habitaciones comunicadas, camas supletorias, cunas, cocina americana o aparcamiento. Aparcar en Casablanca no siempre es fácil, por lo que un hotel con aparcamiento o servicio de aparcacoches puede facilitarle mucho la organización.

Visitar Casablanca con niños según la temporada
Primavera (marzo – mayo)
Esta es la época que recomendamos especialmente a las familias. Las temperaturas son suaves, la afluencia de visitantes en los lugares de interés es moderada y las jornadas permiten combinar visitas culturales y la playa sin problemas. En estas condiciones, a los niños les resulta más fácil desplazarse a pie.
Verano (junio – agosto)
El calor del verano en Casablanca resulta más soportable que en Marrakech gracias a su ubicación costera. La playa de Aïn Diab y la Corniche están en su mejor momento, por lo que le recomendamos que concentre las visitas culturales por la mañana para reservar las tardes para la playa. No olvide llevar agua, crema solar y prever descansos entre las actividades.
Otoño (septiembre – octubre)
En septiembre, el mar sigue teniendo una temperatura agradable, la ciudad recupera un ritmo más tranquilo y las condiciones son ideales para combinar cultura y playa. Disfrutamos del invierno en Casablanca, que suele ser suave, con temperaturas que rara vez bajan de los 15 °C (59 °F) durante el día, lo cual es suficiente para disfrutar de lo esencial del programa.
Invierno (noviembre – febrero)
El invierno en Casablanca es una de las mejores épocas para visitar museos y realizar visitas culturales: los lugares de interés están poco concurridos y las temperaturas suaves permiten desplazarse con comodidad. Cabe prever algunos días lluviosos y algo de viento, debido a la ubicación costera, aunque esto no supondrá ningún inconveniente para el programa.
Preguntas frecuentes
¿Es Casablanca una ciudad apta para los cochecitos?
En parte. Se puede acceder con cochecito al Parque de la Liga Árabe, a la Corniche, a la playa de Aïn Diab y al Mercado Central. En cambio, el barrio de los Habous, la Plaza de las Naciones Unidas y la antigua medina de Bab Marrakech plantean dificultades reales: callejuelas estrechas, aceras irregulares y escalones frecuentes. Le recomendamos que lleve consigo un portabebés, además del cochecito, para las visitas culturales de media jornada por el centro histórico.
¿Cuántos días conviene pasar en Casablanca con la familia?
Dos o tres días son suficientes para visitar los principales lugares de interés con niños sin sobrecargar el programa. El primer día se puede dedicar a la mezquita de Hassan II, al Parque de la Liga Árabe y al Anfa Park; el segundo, a las playas de Aïn Diab y Lalla Meryem, a la Corniche y al Parque Sindibad; y el tercero, a los Habous, a la Casa Bennis y a los museos, según el interés de los niños.
¿Qué se puede hacer en Casablanca cuando llueve?
Los días lluviosos en Casablanca no son frecuentes, pero sí se dan en invierno. En esos casos, las familias disponen de varias opciones: los museos (Abderrahman Slaoui, Judaísmo Marroquí, Villa de las Artes), los mercados cubiertos (Mercado Central, Habous), los centros comerciales como el Morocco Mall, el Twin Center en el barrio de Mâarif o Anfa Place, y el Parque Sindibad para una salida lúdica. El Café cultural Papers Club también programa actividades adaptadas a las familias.

¿Es recomendable alquilar un coche en Casablanca si se viaja en familia?
No necesariamente para visitar la ciudad en sí: la red de tranvía, con cuatro líneas, cubre bien los principales lugares de interés turístico, y un taxi oficial (el «pequeño taxi rojo») o un VTC completan fácilmente los trayectos. El coche resulta útil si tiene previsto realizar excursiones de un día: a Rabat (1 h 10 min en coche), a El Jadida (1 h 15 min) o a las playas de Tamaris y Dar Bouazza (40 min). Puede alquilar un coche directamente en el aeropuerto Mohammed V. Lea nuestros consejos aquí
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